Elige el caso que más se aproxime a tu reclamación
Mónica contrató una tarjeta de crédito Flexipago con Banco Cetelem en mayo de 2021. Ahora, una sentencia del Juzgado de Santander ha dado la razón a nuestra clienta y ha dejado sin efecto el contrato de tarjeta revolving, obligando a la entidad a devolver las cantidades cobradas indebidamente, más los intereses legales.
Las tarjetas revolving tienen una característica especialmente peligrosa: pagar una cuota mensual aparentemente cómoda no significa necesariamente que la deuda vaya desapareciendo a buen ritmo.
En el caso de Mónica, el juzgado concluye que no se acreditó que recibiera una información precontractual adecuada. Tampoco se explicaba correctamente cuánto terminaría pagando en intereses, cuánto tardaría en amortizar la deuda o qué parte del capital estaba realmente devolviendo con cada cuota.
Y aquí está una de las grandes trampas de este sistema: puedes estar pagando todos los meses y comprobar que la deuda parece tener más vidas que un gato.
La sentencia considera que las condiciones esenciales del contrato no superan el control de transparencia. La información facilitada no permitía a un consumidor comprender suficientemente el funcionamiento del sistema revolving, sus elevados costes y el riesgo de terminar convertido en lo que los propios tribunales denominan un “deudor cautivo”.
El problema no consiste únicamente en saber que existe un determinado interés. El consumidor debe poder comprender qué consecuencias económicas tendrá realmente ese sistema de pago.
Por eso, el juzgado declara nula la cláusula que establece el interés remuneratorio y deja sin efecto tanto el contrato de tarjeta Flexipago como sus estipulaciones accesorias, al afectar la nulidad a un elemento esencial del contrato.
La consecuencia es especialmente importante: Banco Cetelem deberá devolver a Mónica las cantidades indebidamente cobradas por aplicación de la cláusula anulada, incrementadas con los correspondientes intereses legales.
Además, la sentencia impone las costas judiciales a la entidad bancaria.
Muchísimas personas contrataron estas tarjetas pensando simplemente que podrían hacer compras y devolverlas cómodamente poco a poco. Lo que no siempre conocían era cuánto podía alargarse realmente la deuda y cuánto dinero terminarían pagando.
En RBN Reclamaciones Bancarias estamos especializados en reclamaciones de tarjetas revolving y contratos de financiación. Analizamos el contrato, la información que recibió el consumidor y las cantidades pagadas para determinar si existen motivos para reclamar.
Si llevas años pagando una tarjeta y tienes la sensación de que la deuda nunca termina, merece la pena comprobar qué está ocurriendo. Envíanos tu caso y revisaremos tu tarjeta revolving.