Elige el caso que más se aproxime a tu reclamación
José contrató en 2015 una tarjeta Visa Pass de Servicios Financieros Carrefour. Más de diez años después, una sentencia del Tribunal de Instancia de Bilbao ha declarado nulo el contrato por falta de transparencia y abusividad.
¿La consecuencia? Carrefour deberá devolver las cantidades cobradas indebidamente, con los correspondientes intereses legales. Y este caso tiene algo especialmente importante: puede que tú tengas una tarjeta parecida y no sepas realmente cuánto te está costando.
José contrató su Visa Pass el 18 de mayo de 2015 como consumidor, sin conocimientos financieros especiales. La tarjeta permitía utilizar un sistema de pago aplazado tipo revolving, denominado en el contrato “evolving”.
El problema de estos sistemas es que pagar una cuota mensual aparentemente cómoda no significa necesariamente que estés reduciendo la deuda a buen ritmo. Parte del dinero se destina a intereses y el capital puede amortizarse muy lentamente.
Dicho de una forma menos jurídica: pagas, pagas y pagas… pero la deuda parece tener más vidas que un gato.
En RBN Reclamaciones Bancarias reclamamos que las condiciones sobre los intereses y el sistema revolving no eran transparentes. La entidad defendió, por el contrario, que José había recibido información suficiente sobre el funcionamiento de la tarjeta.
El juzgado no aceptó esa defensa. La sentencia considera que no quedó acreditado que Carrefour hubiera informado al consumidor del coste real de utilizar la tarjeta, de cómo se liquidaban los intereses ni de las consecuencias que podían tener sobre la deuda.
Y aquí está una de las claves del asunto: no basta con que en algún lugar del contrato aparezca un porcentaje o una TAE. El consumidor debe poder comprender de verdad qué está contratando y qué consecuencias económicas puede tener.
La propia sentencia destaca que el contrato utilizaba un clausulado preimpreso en letra pequeña y con evidente dificultad de lectura. Además, la explicación del devengo diario de intereses incluía una fórmula que el juzgado considera fuera del alcance de un consumidor medio.
Por eso, el juez concluye que José no pudo conocer adecuadamente la verdadera carga económica y jurídica de la operación. En otras palabras: firmar un contrato no significa automáticamente haber comprendido lo que puede terminar costando.
Y esto es precisamente lo que debería hacer saltar tus alarmas si tienes una tarjeta revolving: ¿sabes cuánto capital has pedido, cuánto has pagado ya y cuánto de tus cuotas se ha ido realmente a intereses?
La sentencia estima íntegramente nuestra demanda y declara nula, por falta de transparencia y abusividad, la cláusula que regulaba los intereses remuneratorios. Al afectar a un elemento esencial del contrato —su precio—, el juzgado concluye que la nulidad debe alcanzar al contrato.
Carrefour deberá devolver todas las cantidades percibidas indebidamente por aplicación de esa cláusula, cantidad que se determinará en ejecución de sentencia. Además, esas cantidades devengan los intereses establecidos en la resolución y la entidad ha sido condenada al pago de las costas procesales.
Lo sorprendente de muchos casos como el de José es que el consumidor puede llevar años pagando su tarjeta sin saber que las condiciones con las que fue contratado el crédito pueden ser reclamables.
En RBN Reclamaciones Bancarias somos especialistas en reclamaciones de tarjetas revolving, préstamos con intereses abusivos y contratos de financiación poco transparentes. Analizamos la documentación y comprobamos si existen motivos para reclamar.
Si llevas años pagando una tarjeta y tienes la sensación de que la deuda nunca termina, no te quedes con la duda. Envíanos tu caso y estudiaremos tu reclamación.
Porque una cuota pequeña puede parecer cómoda. Lo que no debería ser pequeño es tu derecho a saber cuánto estás pagando realmente.